Los tiburones que unieron una comunidad

Los tiburones que unieron una comunidad

El carguero chino Fu Yuan 999 fue detenido cuando navegada ilegalmente cargando especies marinas protegidas dentro de la reserva marina de Galápagos, Patrimonio Natural de la Humanidad. La comunidad reaccionó.

Por Alberto Andrade y Ginette Veas

La comunidad en la isla Santa Cruz, Galápagos Ecuador, amaneció la mañana del día lunes 14 de agosto del 2017, con un ambiente tenso, poco usual; los medios locales, nacionales e internacionales hablaban alarmados sobre la captura de un barco carguero de bandera China, dónde se transportaba 300 toneladas de pesca de especies protegidas, incluidos crías de tiburón ballena y embriones de tiburón martillo, especie icónica de las islas. Esta noticia alarmo a la comunidad científica mundial por conocer que, dentro de las bodegas del carguero se encontraban especies protegidas. Ecuador presentó una protesta formal a China por la presencia de una amplia flota de pesqueros de ese país en las inmediaciones de esta zona económica exclusiva. El embajador de la República Popular de China en Ecuador, fue convocado inmediatamente al Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana para presentarle una protesta formal.

Carguero chino Fu Yuan 999 interceptado en aguas ecuatorianas

El Ministerio ecuatoriano denunció la presencia comprobada de una amplia flota de barcos pesqueros de bandera china en las inmediaciones de la zona económica exclusiva del Ecuador que consta de 200 millas marinas de extensión. La protesta fue presentada por el viceministro Rolando Suárez, quien fue enfático en destacar la obligación de todos los Estados miembros de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), incluida China, de respetar los derechos de soberanía que tienen los Estados ribereños. Suárez resaltó además la obligación que tiene China de cooperar con el propósito de asegurar la conservación y promover la óptima utilización de las especies altamente migratorias, tanto dentro como más allá de la zona económica exclusiva ecuatoriana.

Mientras se libraba una dura batalla diplomática y jurídica con el gigante asiático, en las islas Galápagos se empezaba a hablar de organizar acciones como protestas y reclamos por la intromisión a la soberanía del Ecuador y de la reserva Marina de Galápagos. Hasta entonces, una comunidad un poco distanciada entre sí, por temas sectoriales, se motivó y se unió para realizar lo que hasta entonces no se había logrado, una marcha multitudinaria provincial que incluiría a todos los sectores. Pescadores, guías, científicos, transportistas, estudiantes, políticos, amigos y enemigos hicieron una tregua de paz para marchar juntos para gritar al mundo su coraje, descontento e impotencia por lo sucedido con nuestra fauna.

Marcha multitudinaria en Puerto Ayora, ISLA SANTA CRUZ

La comunidad se sumó y se conformó en Santa Cruz el Frente Insular de la Reserva Marina de Galápagos, con el fin de motivar a participar de una gran marcha programada el día 25 de Agosto. Marcha pacífica, donde la comunidad expresaría su sentir y con esta acción se intentaba lograr uno de los propósitos, crear tendencia en medios. Así fue que se posesionó en todas las redes sociales el hashtag #JusticiaParaGalápagos. Fue tanta la activación en todas las plataformas, que en el continente ecuatoriano se sumaron grupos ambientalistas, deportistas y celebridades, incluyendo artistas y deportistas internacionales. Con pancartas y gritos al caminar, se envió al mundo el mensaje de rechazo por este delito ambiental y al mismo tiempo, se demostró por primera vez el apoyo a todas las instituciones estatales que tenían el difícil encargo de triunfar en éste proceso judicial que duró dos años. Vestidos de color negro en la marcha, se simbolizó el Luto Ambiental.

 Juntos, miles de ciudadanos galapagueños y visitantes de todos los sectores, marcharon como hermanos desde el barrio Miraflores hasta el malecón de la ciudad de Puerto Ayora, rechazando para siempre, la pesca ilegal por parte de la flota china. Jóvenes, activistas ambientales, pescadores, agricultores, gremios productivos, turísticos y personas en general caminaron juntos de la mano, cómo comunidad pidiendo #JusticiaParaGalápagos. En la capital de la provincia, San Cristóbal, coordinadamente su comunidad, también realizaron marchas y plantones en las cercanías de la fiscalía.

Al llegar al malecón de puerto Ayora, Alberto Andrade (Director del Frente Insular RMG), pescador y coordinador de la marcha, se dirigió a la comunidad nacional e internacional para exigir, a las autoridades de turno, que se frene la pesca industrial de los cientos de barcos que están cerca de la Zona Exclusiva Económica Ecuatoriana y que se detenga la captura ilegal de las especies marinas por parte de flotas internacionales.

 En un pliego de peticiones por parte de la comunidad se incluyó el de la expansión para la Reserva Marina de Galápagos a 200 millas náuticas bajo el principio de precautelación.  Hoy, después de dos años, los medios se hacen eco de la necesidad de esta ampliación.

Aquella marcha se financió con aportes económicos de la comunidad, dejando de lado otros intereses. No se permitió la intromisión de temas políticos o sectoriales, tan típicos de la cultura local. Los tiburones gritaban su dolor a través de pancartas, conversaciones y acciones jurídicas que la población desde aquel día, entendió era necesario realizar para defender nuestro frágil ecosistema. El viernes 25 de agosto del 2017 se recordará por ser la primera marcha donde toda la población se unió.

¿Y, después de la marcha?

Quienes crearon este frente comunitario: un guía, un pescador, dos funcionarios públicos y un operador turístico, decidieron mantenerse activos y vigilantes mientras continuaba este litigio penal, ya en los tribunales de la ciudad de Guayaquil.

Por un lado, se hace fuerte en todas las plataformas de redes sociales el “Frente Insular de la reserva marina de Galápagos” con la finalidad de estar informados sobre el proceso penal que se desarrollaba en los tribunales nacionales. Las radios locales abrían micrófonos semanalmente para que el coordinador del Frente, pudiera compartir en tiempo real minuto a minuto lo que estaba sucediendo.

Por otro lado, nacieron las mingas comunitarias. Pescadores, guías y comunidad se asombraron al identificar en nuestras costas mucha basura plástica con etiquetas de este país asiático. Una vez más la población en general, se activa mediante mingas de limpiezas costeras para intentar librar de esta contaminación plástica a Galápagos. Diferentes tipos de basura plástica traídas por las corrientes marinas. Al tener los medios radiales, sociales y el apoyo institucional, el Frente convocaba mensualmente a la comunidad para que se sume a realizar estas limpiezas de playas. Esto como estrategia para estar activos. Hoy tras dos años de actividades se han realizado más de 100 limpiezas voluntarias, retirando miles de kg de basura.

Residuos que llegan a las costas del archipiélago
Playa La Ratonera, Puerto Ayora. Minga de limpieza con Jóvenes Galapagueños

A su vez, la batalla jurídica continuaba, la defensa del caso Fu Yuan 999 recurría y utilizaba todos los medios de apelación posible. Se ratificó sentencia 23 de enero de 2019, donde el Tribunal de Casación de la Sala Penal de la Corte Nacional de Justicia ratificó la sentencia en contra 20 ciudadanos chinos tripulantes del buque carguero detenido dentro de la reserva marina de Galápagos. Los jueces nacionales acogieron la pena impuesta en primera instancia por la jueza de Garantías Penales de San Cristóbal, Paola Arroyo, por delito contra la flora y fauna silvestre. Antes del dictamen final, el caso pasó por la Corte Provincial de Justicia del Guayas, donde se reformó el veredicto de la jueza y se redujo a tres años la pena contra el capitán del buque. La sanción contra el resto de la tripulación no varió: cuatro ciudadanos chinos fueron condenados como autores del delito: con tres de ellos a 3 años de prisión y 4 años para el capitán. Mientras que los 16 restantes fueron sentenciados a un año como cómplices. La sentencia incluye el pago de una indemnización por USD 5.912.000. Además incluyó multas para los cuatro autores materiales, equivalente a diez remuneraciones básicas (USD 3.750) y nueve remuneraciones básicas para los 16 cómplices (USD 3.375). El carguero Yuan Yu Leng 999 quedó en poder del Estado ecuatoriano y previo a su devolución deberán cancelar USD 6.137.753,42.

La comunidad de Galápagos y el mundo se alegraron de esta victoria jurídica que dejó un precedente y marcó un hito histórico en favor de los derechos de la vida y la naturaleza amparada en la constitución de la republica del ecuador.

“Los tiburones encontrados muertos en las bodegas del carguero chino despertaron en la comunidad ese fervor de la gente buena que desea por siempre un Galápagos eterno.” Alberto Andrade


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4 comentarios

  1. Me encanta el Artículo, Un pueblo que defiende su biodiversidad para las futuras generaciones, un grupo de personas comprometidas con la conservacion de las Islas… Maravilloso!

  2. Todo el pueblo unido y luchando todos a favor de una buena causa, me llena de gran emoción recordar ese dia en el cual todos juntos alzamos nuestra voz, la unión hace la fuerza y hasta en la actualidad, el Frente Insular RMG sigue uniendo la comumidad de Galápagos porque cada uno de los cuidadanos que somos voluntarios, queremos dejar a nuestros hijos y nietos un lugar hermoso, limpio, único, pacífico y protegido como lo es hasta ahora.

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